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Qué hacer ante las Rabietas

Rabieta - Psicología

Todos en algún momento hemos experimentado las reacciones “exageradas” de los más pequeños ante cosas como que a la hora de la comida no quiere comer y te dice “no como”, o en el supermercado cuando quiere algo y no se lo vas a comprar y se tira al suelo, grita, llora o incluso tira cosas.

Lo primero explicar que las rabietas son evolutivamente sanas que aparezcan y que está dentro de la normalidad si nos encontramos en torno al año y medio y los tres años y medio. Así que tranquilidad porque solo se trata de la única forma que saben de expresarse y de hacerte saber que no están de acuerdo y que algo le pasa.

Cuando notemos que el niñ@ empieza a expresarse de este modo con más frecuencia, debemos aplicar las siguientes recomendaciones:

  • Ignora su conducta: sigue haciendo lo que estabas haciendo o inicia otra tarea. Le estas diciendo de esta manera que así no vale, que tiene que pedirlo de otra manera.
  • Puedes expresar cómo te estás sintiendo con su conducta: “me estoy enfadando mucho”.
  • Al añadir palabras cortas y con firmeza “basta” o “se acabó”, le das señales de que su conducta debe parar y también identifica que ese comportamiento no es el adecuado.
  • Ante situaciones conflictivas como la del supermercado, debes mantener una actitud relajada y decirle que no vas hacer lo que él te pide “lo siento, no voy a comprarte el peluche”. Le enseñas cómo enfrentar situaciones de conflicto con tu modelo y que con lloros y pataletas no va a conseguir lo que quiere.
  • Cuando la rabieta no cesa, debemos expresarnos con claridad lo que queremos que haga “cuando estés más tranquilo te haré caso”. La atención de los padres es un tesoro, intentarán quitar ese comportamiento de su repertorio.
  • Llegados a este punto puedes retirarle de la situación y apartarlo un tiempo proporcional a los años que tiene (un minuto por año) mientras tú continúas con tu tarea. Alejarle de la situación hace que se tranquilice porque no estamos pendientes de su conducta, no llama nuestra atención.
  • En cuanto cambie de actitud, debes Felicitarle de inmediato lo contento que estás de que esté tranquilo y que podamos seguir haciendo lo que estábamos haciendo. Esto es muy importante, el objetivo es que aprenda a expresar lo que quiere de forma tranquila. En la vida hay límites que si respetamos nos facilitarán la vida. Los padres somos un gran modelo y debemos felicitarle cuando lo consigue.

Debemos recordar que las primeras veces le resultará difícil entender tu nueva actitud y lo más probable es que la rabieta se intensifique más de lo normal. Mantente firme hasta que consiga tranquilizarse, todos estos pasos son una técnica muy válida.