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Pornografía y educación sexual

pornografia- ducacion sexual

AUTOR: Enrique Schiaffino | Psicólogo colegiado en Madrid.

Un análisis sobre el anuncio del Salón Erótico de Barcelona.

El Salón erótico de Barcelona ha hecho un anuncio que ha vuelto a desatar la polémica. Me imagino que de manera deliberada un inteligente publicista consigue que cada entrega de este evento se haga viral gracias a sus videos promocionales.

En resumen, el mensaje del video es: No hay educación sexual por lo que los jóvenes se educan con el porno que es machista lo que ocasiona que los jóvenes sean machistas y cometan violaciones y abusos por lo que el porno (sin asumir ninguna responsabilidad por lo anterior) debe ser educativo a partir de ahora.

Este argumento es dañino porque de entrada asume que los menores van a consumir pornografía. Y diréis “así es, los menores consumen mucho porno”. Pero no olvidemos quién hace el video. Es la industria que se beneficia económicamente de que los menores, contrariamente a la ley, tengan un acceso casi ilimitado a la pornografía. Es decir, la industria del porno (presuntamente para adultos) da por hecho que un gran porcentaje de sus consumidores son menores. Señores del porno, los menores no deberían poder consumir pornografía. O al menos no deberían poder hacerlo con la facilidad con la que lo hacen. Si transgreden la norma al menos deberían vivirlo como la transgresión que es.

Por otra parte ellos mismos -los señores del porno- culpan al porno de ser machista. Al porno que ellos producen, me imagino. Desde luego no va a ser el que produzco yo, que es ninguno. ¿Entonces porqué en vez de hacer un video moralizante y presuntamente feminista no cambian directamente los contenidos de sus productos? ¿Es el video en serio una declaración de intenciones que se concretará en algo o es un chusco brindis al sol?

Verdaderamente da la sensación de que están amonestando a sus consumidores. Como si McDonalds culpase a sus clientes por la grasa de las hamburguesas. Por supuesto, si no hay demanda no hay oferta, pero esta moralina barata metida con calzador por los mismos que generan el producto considerado como dañino es demasiado. Cada uno sabe los límites que está dispuesto a atravesar para vender un producto que sabe que le va a reportar pingües beneficios. Sin embargo, viendo el video da la sensación de que es la sociedad -los pérfidos consumidores- los que obligan a los señores del porno –liberados así de toda responsabilidad- a producir contenido machista. Pobrecitos.

¿Será este un intento desesperado de la industria por sobrevivir apuntándose al último grito del reciclaje capitalista? ¿Ahora que el abolicionismo de la prostitución está sobre la mesa los señores del porno se ponen nerviosos y profeministas? ¿O acaso creen que pueden bailar al son de la censura?

Por otra parte, en su afán de hacer una pornografía (supuestamente) educativa señalan el machismo de sus propios contenidos, básicamente autoinculpándose por casos como el de la Manada.

El hecho de que el Salón erótico de Barcelona utilice el tema de la Manada y el sufrimiento de la víctima como bandera para promocionarse me parece de entrada un asunto turbio y repugnante.

Y en cualquier caso la asunción de culpas es muy sorprendente. ¿Quizá debería la industria del porno sentarse en el banquillo para depurar responsabilidades? Ah no… Porque los jueces también aparecen como machistas en el anuncio. ¿Entonces no aceptarían su autoridad? ¿Cuál es la solución que proponen? Puesto que castigo parece que no hay ni puede haber. Aparentemente la solución para los señores del porno debe ser que toda la pornografía se vuelva feminista ¿Puede ser esto posible? En los términos en los que el feminismo se manifiesta en la actualidad lo dudo mucho.

A estas alturas es importante saber que uno no debe hacer promesas que no está dispuesto a cumplir. Propongo por tanto hacer un seguimiento estricto de los participantes y organizadores del Salón para detectar si cumplen con los códigos feministas de contenido en sus producciones a partir de ahora. Veamos cuánto vale su palabra.

Finalmente con todo este debate estéril, ridículo y sobre todo hipócrita generado por el video de marras se obvian los verdaderos problemas que deberían debatirse -¡con urgencia!- al tratar el tema de la industria de la pornografía.

Entonces ¿cuáles son los problemas del porno?

El porno es problemático porque puede generar adicción, porque es accesible a personas muy jóvenes, en desarrollo y altamente impresionables ofreciéndoles contenido infinito y de alta intensidad y porque puede ser un factor que provoque dificultades con el deseo, la erección y/o el orgasmo.

Por todo esto es problemático el porno. No es poco. Pero desde mi punto de vista por nada más. La fantasía y la realidad son dos cosas distintas. La ficción no es culpable de los comportamientos violentos, aunque es habitualmente acusada de serlo (sobre todo los videojuegos han sido víctimas de esta caza de brujas).

Sí, el porno representa fantasías de dominación y sumisión. Estas fantasías forman parte fundamental de cualquier imaginario erótico, también del femenino, y no suponen un problema si el que las contempla es adulto y distingue la realidad de la ficción. No hay que convertir el porno en “Erase una vez el cuerpo humano”, lo que hay que hacer es evitar el acceso de los menores (sobre todo de los muy menores) a la pornografía.

Se debe tener mucho cuidado en criminalizar la ficción y la fantasía. Los videojuegos, la industria del porno y las películas violentas son tres caras de la misma moneda. Un enemigo contra el que se arma la censura puritana, errando nuevamente el tiro.

Para mi sorpresa en esta ocasión la industria del porno ha tomado este discurso puritano antiporno para promocionarse y por el camino se ha autorresponsabilizado de todas las violaciones y abusos sexuales habidos y por haber. La polémica está garantizada y se viralizará. Tiene todos los ingredientes.

Además, ya sabemos que no hay nada más morboso que alguien cavando su propia tumba.

Enhorabuena al publicista ¿O no?